- No quiero enterrarlo mediante magia, sino como es debido – fueron las primeras palabras que Harry fue plenamente conciente de pronunciar – ¿Tienes alguna pala, Bill?
Y poco después se puso a trabajar solo, cavando la tumba en el lugar que Bill le había mostrado en un rincón del jardín, entre unos matorrales. Cavaba con una especie de rabia, regodeándose con el trabajo manual y disfrutando de no utilizar magia, porque cada gota de sudor y cada ampolla eran como un triunfo al elfo que les había salvado la vida.
la cicatriz le dolía, pero controlaba el dolor; lo sentía, pero lo mantenía alejado. Por fin había aprendido a dominarlo, a hacer lo que Dumbledore había intentado que Snape le enseñara: cerrarle la mente a Voldemort. Y del mismo modo que el Señor de las Tinieblas no había logrado poseer al muchacho cuando éste se consumíade pena por Sirius, ahora tampoco conseguía que sus pensamientos lo penetraran mientras lloraba la muerte de Dobby. Por lo visto, el sufrimiento mantenía a Voldemort a raya. Aunqwue seguramente Dumbledore no lo habría llamado sufrimiento, sino amor…
Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Cap. 24: El fabricante de Varitas.
Hola a todos los usuarios de este blog, es un placer para mi saludarlos y a la vez invitarlos a que se unan a un proyecto que he terminado, es una pagina tipo hi5 pero para conseguir pareja, Espero que les guste el formato, PESCANDO AMORES
Precioso…
Te quiero =)